Santos y santas (2/6)

Antífona de Entrada

El justo encontrará en el Señor su alegría y su esperanza. Todos los hombres de corazón recto serán salvados.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Te alabamos, Señor, porque sólo tú eres santo y sin ti nadie puede ser bueno; y te pedimos, por intercesión de san N., que nos ayudes a vivir como verdaderos hijos tuyos, para ser dignos de obtener la herencia eterna que nos has prometido.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Amarás a tu prójimo como a ti mismo

Lectura del libro del Levítico
19, 1-2.17-18

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés:
"Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo.
No odies a tu hermano ni en lo secreto de tu corazón. Trata de corregirlo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengues ni guardes rencor a los hijos de tu pueblo; ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 1

Dichoso quien ama la ley de Dios.

Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos ni se burla del bueno; que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos.
Dichoso quien ama la ley de Dios.

Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito.
Dichoso quien ama la ley de Dios.

En cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo.
Dichoso quien ama la ley de Dios.

Segunda Lectura

Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
4, 7-16

Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene, se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito para que vivamos por él.
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados.
Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado su Espíritu. Nosotros hemos visto y de ello damos testimonio, que el Padre envió a su Hijo como salvador del mundo. Quien confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en ese amor. Dios es amor y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Aleluya.

Evangelio

Quiero que donde yo esté, también estén ellos conmigo

Ý Lectura del santo Evangelio según san Juan
17, 20-26

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo:
"Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta Señor, los dones que te presentamos humildemente en honor de san N., y haz que este sacrificio nos obtenga la salud del cuerpo y del espíritu.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Acción de los santos en la Iglesia

En verdad es justo y necesario, nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque con la vida de tus santos, enriqueces a tu Iglesia con formas siempre nuevas de admirable santidad, y nos das pruebas indudables de tu amor por nosotros; y también, porque su ejemplo nos impulsa y su intercesión nos ayuda a colaborar en el misterio de la salvación.
Por eso,
hora nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y santos diciendo:
[Misa]

Antífona de la Comunión

El que quiera servirme, que me siga, dice el Señor; y donde yo esté, ahí estará mi servidor.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo que hemos recibido en este sacramento, al celebrar la festividad de san N., nos ayuden, Señor, a conseguir los bienes eternos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

retorno